El Mundo de la Energía
Domingo 3 Mayo 2026 09:57:56 PM

“No hay ninguna manera de solucionar la situación del mercado petrolero mundial sin reabrir el estrecho de Ormuz”

Francisco Monaldi: "El presidente Trump se envalentonó por su éxito en Venezuela con una operación militar que le salió tan bien" 

Andrés Rojas Jiménez

Dos acciones bélicas ocurridas en dos países petroleros han marcado el escenario energético y en particular el de los hidrocarburos en los ya cuatro meses que lleva el año 2026: primero, la invasión militar de los Estados Unidos en Caracas el 3 de enero de 2026 con la detención y apresamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro, acción que llevó a una acelerada reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH) a finales de enero, la cual prácticamente revirtió el llamado legado petrolero del presidente Hugo Chávez; y segundo, la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán que comenzó el 28 de febrero pasado.
Ambos situaciones no podían estar al margen de la máxima conferencia de energía mundial que todos los años se realiza en Houston como es el CERA Week,  organizada por la S&P Global e impulsada desde hace más de 30 años por Daniel Yergin, uno de los gurúes de la energía y autor de libros casi de culto sobre el petróleo.
El economista venezolano Francisco Monaldi es uno de sus fijos participantes y en los últimos años lo hace como director del Programa de Energía para América Latina en el Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker de Políticas Públicas en la Universidad Rice, que está también en la ciudad texana donde justamente se da el CERA Week.

-¿Cómo fueron percibidos en el CERA Week de 2026 esos hechos como la invasión a Venezuela del 3 de enero y la guerra en Irán?

-Sin duda Venezuela volvió a ser un tópico importante en el CERA Week, pero obviamente opacada por el conflicto en el Medio Oriente porque justo ocurrió en pleno momento en que está cerrado el estrecho de Ormuz. En las anteriores ediciones del CERA Week, siempre tenía esa pregunta de qué riesgo había de que ocurriera un cierre del estrecho y la mayoría de la gente lo desestimaba como un riesgo importante. Es un poco como la idea de que no va a haber una guerra nuclear porque es inimaginable, por supuesto guardando las distancias, o esa idea de que los grandes bancos no se pueden dejar colapsar. Entonces nadie realmente se había tomado muy en serio la posibilidad de que algo de esta magnitud ocurriera y creo que hubo un error de cálculo estratégico de los Estados Unidos y ese fue el tema central del CERA Week, analizado desde la perspectiva militar, política, geopolítica y cómo está afectando a las cadenas de suministro del mundo en el corto, mediano y potencialmente en el largo plazo.
Es importante entender que no es sólo que el 20% de la producción mundial de petróleo pasa normalmente por el estrecho, sino que llega a 30% de la producción que se mueve vía marítima, y además hay una cantidad de commodities importantes que se movilizan por allí porque estamos hablando del 20% del gas natural licuado, 23% del azufre, 15% de la amoníaco y de la urea, entonces, estamos hablando de que en el sector de los fertilizantes hay un impacto tremendo y toda la cadena de petroquímica del mundo pasa por el Medio Oriente, más de 18% de la nafta, el polietileno, el prolipopileno y el helio. Entonces, toda la cadena de valor del sector petrolero y petroquímico se está viendo afectada de una manera realmente impresionante; y todavía no hemos visto completamente el impacto que va a tener sobre toda la cadena.

-¿Cuándo ocurrirá eso?

-Normalmente se ve esto tres meses. Después en términos de lo que va a pasar con el tema del plástico, que ya está teniendo un impacto muy fuerte en Asia.

-¿Dirías entonces que el gobierno de los Estados Unidos subestimó lo que podía ser la respuesta de Irán?

-Pareciera que sí. Esa es la conclusión que uno escucha de expertos militares y geopolíticos. Es decir, Estados Unidos no se dio cuenta que Irán iba a usar esta posibilidad de cerrar el estrecho del Ormuz e Irán se dio cuenta que tiene ese poder. Siempre había tenido mucho cuidado en no hacerlo, ahora lo hicieron y vieron que pusieron en jaque a la economía mundial y que está apretando la aorta de todo el flujo económico mundial y entonces eso los ha valentonado.
Si bien Irán ha sido afectado tremendamente por el ataque de Estados Unidos e Israel, también es cierto que han abierto esta nueva posibilidad de afectar a la economía, lo que hace que ahora Estados Unidos se encuentre en en una situación muy difícil porque realmente no sabe qué hacer para lograr que se vuelva a abrir el estrecho sin tener que aceptar condiciones que son inimaginables para los Estados Unidos, que pensaban estaba poniendo a Irán de rodillas.

-El año pasado hubo un conflicto con Irán que duró 12 días. ¿Será que había el pensamiento por parte de Estados Unidos e Israel que podían estar frente a un evento similar al que ocurrió el año pasado?

-Es difícil de entender por qué cambió tanto el escenario. Estados Unidos en la edición anterior no parecía que estaba buscando cambio de régimen tan agresivamente y que le iba a convertir esto en un tema existencial al régimen iraní y que al estar puestos contra la pared iban a estar dispuestos a hacer cosas que no habían hecho antes como atacar muy agresivamente a sus vecinos en el Golfo y en particular cerrar el estrecho de Ormuz. Los objetivos anteriormente fueron mucho más limitados como fue atacar las instalaciones nucleares. En cambio ahora, al asesinar al líder y a buena parte del liderazgo iraní, la amenaza es existencial y el liderazgo actual es mucho más radical que el anterior. Muchos de los expertos dijeron abiertamente en el CERA Week que el presidente Trump se envalentonó por su éxito en Venezuela con una operación militar que le salió tan bien desde la perspectiva de su objetivo y pensó que él podía replicar algo similar en Irán y lo ha dicho varias veces.

-Desde el punto de vista de fundamentos de mercado, se han visto algunas respuestas por parte de la OPEP. ¿Hasta qué punto un incremento en la producción y en la oferta de crudo de otros países petroleras puede contener este efecto de los precios?¿No hay alternativa para sacar ese crudo distinta al estrecho de Ormuz?

– Creo que la conclusión fue clara en el Cera Week: no hay ninguna manera de solucionar la situación del mercado petrolero mundial sin volver a reabrir el estrecho de Ormuz. Así de contundente. Ahora, ciertamente ya están pasando cosas. Por ejemplo, los sauditas pusieron a su máxima capacidad un oleoducto que ellos tienen por el Mar Rojo, donde se están sacando entre 5 millones y 7 millones de barriles diarios; los Emiratos Árabes Unidos activaron un oleoducto que tiene como un millón de barriles, los kurdos se pusieron de acuerdo con el gobierno central de Irak para sacar algo por Turquía, es decir, se ha activado todo eso, pero eso lo que termina llevando  es a quizás a lograr que en vez de 21 millones de barriles que sacaban por el estrecho, ahora puedan sacar entre 7 millones u 8 millones por esas otras vías; y por supuesto, los iraníes están sacando su propio petróleo. De hecho, están teniendo récords de petróleo, pero todavía queda un faltante.

-¿Irán sí están sacando el petróleo por el el estrecho de Ormuz?

-Exactamente y algo por un oleoducto que tiene, pero la mayoría lo están haciendo por el estrecho, pero estamos hablando de todas maneras de un faltante de 10 millones de barriles de barriles. Para dar una idea, cuando estalló la invasión de Rusia a Ucrania, se hablaba del gran impacto que iba a tener que salieran 2 millones de barriles del mercado, que eran rusos. Ahora estamos hablando de10 millones de barriles diarios del mercado y no hay manera de que Estados Unidos, Venezuela, Canadá, los países africanos puedan compensar esta pérdida del petróleo en el Golfo Pérsico ni que se construya infraestructura en cortísimo plazo para sacar el petróleo. En el mediano plazo, esto va a llevar a que los sauditas construyan mucha infraestructura para sacar el petróleo por otro lado y lo mismo con los iraquíes.
Pero en el corto plazo, básicamente, la solución es reabrir el estrecho, pero ahora los iraníes están envalentonados y están pidiendo muchas cosas a cambio. Entonces se ha dado la vuelta a la tortilla y por eso es que Trump está tan frustrado.

Venezuela en la mira

-Con respecto a Venezuela, en el CERA Week se vio a presidentes de compañías petroleras, entre ellas Chevron, haciendo advertencias sobre todo en el tema legal. ¿Qué resulta insuficiente para ellos tomando en cuenta que se trata de una reforma que en cierta forma revirtió el legado petrolero del presidente Hugo Chavez?

-Fue muy sistemático que todos dijeran un mensaje muy parecido. Incluso el secretario de Energía, Chris Wright, también reconoció que había cosas por hacer, a pesar de que dio a entender que las cosas estaban marchando muy bien. Básicamente ellos plantearon dos temas: primero, que la reforma que se hizo al marco fiscal, es decir, con la regalía, impuesto sobre la renta y la creación del impuesto integral de hidrocarburos todavía deja demasiada discrecionalidad y amplitud dentro del marco fiscal. Si bien fueron las mismas empresas y Estados Unidos que presionaron para que hubiera esa flexibilidad, es decir, que se reduzca significativamente la regalía al punto que puedan bajar a cero, pero el hecho de que el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela, sin pasar por la Asamblea Nacional, tenga la potestad de decidir si un proyecto tiene 0% o 30%  de regalía más 15% de impuesto integral de los hidrocarburos, que termina siendo 45% del ingreso bruto, hace que el marco fiscal petrolero venezolano pueda ir de ser el más competitivo de América Latina, con los más bajos impuestos, al de más alto con niveles casi similares a los que tenía antes. Obviamente, el gobierno venezolano podría decir que eso es bueno y que eso quedará en el contrato, pero esa discrecionalidad queda como una potestad del Poder Ejecutivo y las empresas lo quieren es que esa disposición tenga rango legal. También solicitan más claridad y menos discrecionalidad sobre el tema del arbitraje internacional, entonces, yo diría que el hecho de que el propio presidente de Chevron, Mike Wirth, que es una de las empresas más importante que está operando en Venezuela, hiciera sus observaciones a pesar de que está invirtiendo muy activamente en Venezuela, da una idea del peso que tiene esta percepción. Todos coincidieron que todavía se requería más reformas, lo cual genera un tema bien complicado porque esta gente está pidiendo un cambio nuevo en la ley. Además, la reforma estableció que180 días, que ya están transcurriendo, había que reestructurar todos los contratos para que se ajustaran al nuevo marco legal, entonces esto puede retrasar todo el proceso de aquellas empresas que no están en el país.

Petróleo, María Corina y Delcy Eloína

-En el CERA Week estuvo presente la dirigente político y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. ¿Qué percibiste entre los asistentes de esa conferencia puede tras su exposición?¿ Piensan que puede darse una transición política o un cambio de gobierno en Venezuela o tiene peso el rol que juega en este momento Delcy Rodríguez como Presidenta encargada?

-Mira, fue interesante ver que María Corina Machado presentó una visión muy de apertura total al capital privado, que fue muy bien acogida. Su sesión fue bastante bien atendida porque había un grupo muy importante de personas comparado con otras a esa hora y la gente se paró a aplaudirla al final lo cual es relativamente inusual en el CERA Week. Dicho esto, lo que uno recoge después, conversando con la gente, es que hay una gran duda si en Venezuela habrá elecciones, si va a haber una transición política, que es lo que está planteado, si existe alguna posibilidad de que esa visión se materialice. Esa fue la gran interrogante más allá de que el sector vio con buenos ojos la exposición de María Corina Machado, que en algunos aspectos fue más estructurada que la propia reforma de la ley.

-¿En cuáles aspectos?

-María Corina Machado presentó una idea de cómo sería el modelo fiscal incluso más detallada de lo que tenemos en la ley actual tras la reforma, pero esas dudas persisten digamos son las referidas hacia dónde va la transición en Venezuela y si bien los secretarios de Energía, Chris Wright, y de Interior, Doug Burgum, dijeron que estuvieron en Caracas y se mostraron super optimistas en decir que las cosas estaban avanzando  muy bien y que había mucha cooperación por parte de la administración de Delcy Rodríguez, también ambos, sobre todo Wright, enfatizó que iba a haber elecciones pero no quiso obviamente decir cuándo y al preguntársele dijo: “relativamente pronto”.

-Venezuela en el contexto del conflicto de la guerra en Irán, ¿qué capacidad tiene de respuesta tomando en cuenta la limitación que tiene su producción, aún con este escenario de apertura que ofrece la reforma de la LOH?

-Venezuela obviamente va a poder incrementar la producción más que el año pasado, pero estamos hablando que en los próximos dos años aumentará 300.000 o 400.000 barriles diarios, es lo que la industria prevé, y obviamente eso es una gota dentro de los ciento y tantos millones de barriles que consumimos mundialmente todos los días; además de los 10 millones que están fuera del mercado. Entonces, no se ve a Venezuela como una solución de corto plazo, pero sí se fortalece mucho como opción de inversión, diversificándose de los riesgos del Medio Oriente y de Rusia. Por otra parte, también está que la demanda mundial de petróleo sigue creciendo y frente a los riesgos para la economía mundial de la concentración en el Medio Oriente, surge la necesidad de producir en otras áreas del mundo y eso pone realmente a Venezuela en el mediano plazo como un actor muy importante y en ese sentido también está fortalecida la posición estratégica de Sudamérica en el hemisferio occidental con la producción de Brasil, Argentina, Guyana y Venezuela.
 

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PUBLICADO: 03 de mayo de 2026
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