El Mundo de la Energía
Lunes 17 Junio 2019 03:44:18 PM

Trump estudia retomar proyecto de ley contra países productores de petróleo que incurran en colusión

El equipo del presidente de los Estados Unidos evalúa acciones contra prácticas monopólicas (Foto Casa Blanca)

La reciente reunión de ministros de Petróleo de 24 países productores de petróleo, que agrupa miembros de la OPEP y otras 10 naciones, en la que se resalta como exitosa los recortes de suministros para impulsar al alza los precios del crudo, se convierte en uno de los elementos para que el gobierno del presidente Donald Trump mantenga viva la idea de aprobar una legislación que restrinja las ventas de crudo a los Estados Unidos.
El proyecto de ley de prohibición de producción y exportación de cárteles vinculados al sector petrolero, conocida en inglés como No OPEC Act (ley contra la OPEP), permitiría que el fiscal general presentar una demanda antimonopolio contra todos los países que se han sumado a esta política de recortes de producción desde finales del año 2016.
El texto del proyecto legal también implica una posible acción antimonopolio por parte del Departamento de Justicia a través de una enmienda de la Ley Antimonopolio de Sherman de 1890, que fue la misma legislación utilizada a principios del siglo XX para romper el imperio petrolero que mantuvo el magnate John Rockefeller.
El presidente Trump hasta el momento se ha limitado a utilizar su cuenta en Twitter para criticar a la OPEP con el fin de que los precios bajen y en su equipo de asesore hay temor por el acercamiento que tienen dos de los más importantes productores como son Rusia y Arabia Saudita.
El proyecto, cuyo primer texto fue elaborado en 2007 a finales del segundo gobierno de George W. Bush parte de que los recortes de producción violan el principio de libre competencia e incurren en colusión, es decir, pacto de una práctica comercial entre productores que perjudica a los consumidores que deben pagar precios elevados por la venta de gasolina.
En esa oportunidad, los estrechos vínculos entre Bush y el gobierno de Arabia Saudita impidió que esa legislación avanzara y esa misma línea se logró mantener durante las dos gestiones de Barack Obama, período en el cual más bien los productores independientes de Estados Unidos propiciaron un incremento en la producción y una reducción de las importaciones gracias justamente a los altos precios del crudo.
En la actualidad Trump teme que un repunte en el precio de la gasolina –propiciado por un aumento en la cotización del petróleo- perjudique sus aspiraciones de reelección en los comicios presidenciales de noviembre de 2020.
Organizaciones gremiales como la Cámara de Comercio de Estados Unidos o centro de investigación como el Instituto Americano del Petróleo han rechazado la idea que el gobierno de Trump impulse esta legislación porque se considera que en la actualidad esta nación –como principal productor petrolero- tiene las formas de evitar la volatilidad de precios y ejercer influencia en la OPEP sin recurrir a mecanismos legales.

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PUBLICADO: 20 de mayo de 2019
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