El Mundo de la Energía
Lunes 24 Junio 2019 04:56:38 AM

Refinería de Amuay sólo opera a 35% de su capacidad y mantiene fallas que originaron explosión hace 6 años

De acuerdo a PDVSA en la explosión de Amuy perdieron la vida 42 personas, 150 resultaron heridas y 5 fueron registradas como desaparecidas 

Cinco organizaciones civiles vinculadas con el sector de hidrocarburos en Venezuela emitieron una declaración con motivo de conmemorarse los seis años de la explosión de la refinería de Amuay en la que solicita a la Fiscalía General de la República y la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional que acometan las medidas inherentes a sus funciones de contraloría y ejercer las acciones necesarias para que se responda por el grave accidente ocurrido
el 25 de agosto de 2012 y para que se adopten las medidas requeridas para evitar que vuelvan a ocurrir tragedias similares.
El comunicado del Centro de Orientación en Energía (COENER), la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP), el Grupo Orinoco de Energía y Ambiente; y la Asociación Civil Gente del Petróleo y del sindicato UNAPETROL indican que a la fecha no se han obtenido respuestas a las interrogantes básicas que surgieron desde el primer día de esta tragedia y tampoco el Tribunal Supremo de Justicia se ha pronunciado por la solicitud de amparo introducida a favor de las víctimas directas e indirectas de la explosión.
“Lo lamentable es que todavía hoy, la sociedad venezolana aun no tiene una respuesta clara, veraz y confiable sobre las causas de este accidente que se tradujo en la pérdida de vidas y cuantiosos daños materiales al patrimonio de los venezolanos, particularmente de la comunidad de Paraguaná en el estado Falcón; y lo más grave y preocupante es que no se hayan presentado hasta ahora recomendaciones orientadas a evitar que ocurran nuevamente tragedias de esta magnitud”, indica el comunicado. “Solo basta ver el estado de deterioro actual del sistema de refinación nacional para corroborar este hecho: las refinerías de El Palito, San Roque y Bajo Grande totalmente paradas; la de Puerto La Cruz operando a mínima carga y el Centro de Refinación Paraguaná con 940.000 barriles diarios de destilación combinada de Amuay y Cardón, operando a menos del 35% de su capacidad de procesamiento”, acota el texto de estas organizaciones.

A continuación el texto completo de la declaración:

A 6 años de la tragedia de la refinería Amuay
Declaración del Centro de Orientación en Energía (COENER), de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP), del Grupo Orinoco de Energía y Ambiente, de la Asociación Civil Gente del Petróleo y del sindicato UNAPETROL

Al cumplirse el sexto aniversario de uno de los más graves sucesos ocurridos en la industria petrolera venezolana, en el que, según la fuente oficial, perdieron la vida 42 personas, 150 resultaron heridas y 5 fueron registradas como desaparecidas, nuestras instituciones ratifican el pesar nacional y las palabras de solidaridad a los familiares de todos los fallecidos y heridos, así como también a aquellas personas cuyos bienes se vieron afectados por este desastre, al tiempo que manifiestan su preocupación por no obtener respuestas a las interrogantes básicas que surgieron desde el primer día de esta tragedia. Incluso, una petición de amparo a las víctimas directas e indirectas de la explosión en la Refinería de Amuay, introducida por COENER ante el Tribunal Supremo de Justicia, trece días después de ocurrida la tragedia, aun espera por la debida respuesta de este organismo.
Ante la gravedad del evento y tal como fue oportunamente comunicado a la opinión pública, en aquel momento se imponía que el Gobierno Nacional procediera a designar rápidamente un Comité de Investigación independiente, integrado por expertos Nacionales e Internacionales, y en el cual el personal de la Refinería Amuay participase únicamente para prestar el soporte requerido en larecopilación de la información pertinente. Acto seguido el referido Comité procedería a determinar, enun plazo perentorio, las causas de esta lamentable tragedia, identificando los elementos necesarios para establecer las responsabilidades del caso y emitiendo sus recomendaciones para evitar la ocurrencia de otra fatalidad similar, acciones éstas que no se ejecutaron en el momento preciso.
Dado que en Agosto de 2013 -a un año de ocurrida la tragedia- no se había emitido un informe oficial del accidente por ningún organismo del Estado, COENER por iniciativa propia y con los elementos de información disponibles, presentó a la opinión pública los resultados de su investigación realizada por un equipo de técnicos y especialistas. Este documento se publicó el 25 de Agosto de 2013 en el blog de COENER http://coener2010.blogspot.com/. En este Informe se presentó el análisis del accidente; sus causas potenciales; su impacto de tipo material, económico y ambiental, para PDVSA y el país; las conclusiones que se derivaron de la investigación; y un conjunto de recomendaciones orientadas a evitar la recurrencia de accidentes similares en la Industria Petrolera Nacional.
Pocos días despues, el 09 de Septiembre de 2013, PDVSA hizo una presentación sobre el accidente de la Refinería de Amuay, en la que concluyó que el mismo fue ocasionado por una acción de “sabotaje”, afirmando que “se encontraron aflojados siete de ocho espárragos de la base de la bomba de olefinas P-2601 del Bloque 23”, hecho que calificaron como “acción intencional de terceros interesados en provocar una catástrofe” y aseverando que prontamente se darían a conocer sus responsables. Paradójicamente esta presentación mostró una serie de datos y eventos análogos a los indicados en los análisis y en el informe final de COENER, pero llegaba a una conclusión sin fundamentos.

La información presentada por PDVSA, fue analizada por especialistas que integran el Centro de
Orientación en Energía – COENER, y objetivamente se llegó a la conclusión que el argumento del sabotaje no tenía sustento técnico alguno. Por el contrario, este informe reforzaba la tesis de que las causas de la fuga de gas, la secuencia de eventos previos a la explosión e incendio, y la lamentable ausencia de los sistemas de alarma, del accionar efectivo del sistema contra incendios y de la aplicación oportuna de adecuados procedimientos de evacuación, fueron consecuencia de serias deficiencias operacionales y de mantenimiento.
A pesar de los compromisos anunciados por el Ejecutivo Nacional y por la Fiscalía General de la
República desde el mismo momento del evento, y aún a 6 años de ocurrida esta tragedia PDVSA no ha publicado el Informe Definitivo ni ha vuelto a declarar sobre el tema. De igual manera los otros entes responsables de este asunto, que se comprometieron a publicar su respectivo informe y a pronunciarse sobre este evento, como fue el caso del Ministerio Público, tampoco lo han hecho. Lo lamentable es que todavía hoy, la sociedad venezolana aun no tiene una respuesta clara, veraz y confiable sobre las causas de este accidente que se tradujo en la pérdida de vidas y cuantiosos daños materiales al patrimonio de los venezolanos, particularmente de la comunidad de Paraguaná en el estado Falcón. Y lo más grave y preocupante es que no se hayan presentado hasta ahora recomendaciones orientadas a evitar que ocurran nuevamente tragedias de esta magnitud.

El lamentable accidente ocurrido en la Refinería de Amuay el 25 de Agosto de 2012, definitivamente no fue un hecho fortuito. La tendencia creciente de paradas no programadas, la extensión de paradas programadas en las refinerías y el recurrente aumento de la accidentalidad en todas las instalaciones industriales de PDVSA, son sin ninguna duda consecuencia directa de las decisiones de, en primer lugar, haber despedido en el año 2003 más de 20 mil trabajadores, que desprofesionalizó sus cuadros gerenciales y técnicos socavando las buenas prácticas operacionales y. en segundo lugar, de haber convertido a PDVSA en un brazo ejecutor de múltiples actividades ajenas al negocio petrolero. Solo basta ver el estado de deterioro actual del sistema de refinación nacional para corroborar este hecho: las refinerías de El Palito, San Roque y Bajo Grande totalmente paradas; la de Puerto La Cruz operando a mínima carga y el Centro de Refinación Paraguaná con 940.000 barriles diarios de destilación combinada de Amuay y Cardón, operando a menos del 35% de su capacidad de procesamiento.
Para superar la crisis de PDVSA, se requiere retomar el modelo de una empresa eficiente, productiva y orientada a la mejora continua de su gestión, concentrada en el negocio de los hidrocarburos, que fue su razón de ser originaria y la caracterizó en sus primeros veinticinco años de operación.
Ante la ausencia de respuestas y el desconocimiento de esta situación por parte de PDVSA, del
Ejecutivo y de los poderes públicos responsables de la fiscalización y de la defensa de los trabajadores y las comunidades circundantes a los centros petroleros, solicitamos a la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional y a la Fiscalía General de la República, acometer las medidas inherentes a sus funciones de contraloría y ejercer las acciones necesarias para que se responda, tal como lo establece la Ley y sus Normas Internas, por el grave accidente ocurrido en la Refinería de Amuay el 25 de agosto de 2012 y en particular se adopten las medidas requeridas para evitar que vuelvan a ocurrir tragedias similares.

Las Juntas Directivas del Centro de Orientación en Energía (COENER), de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, del Grupo Orinoco de Energía y Ambiente, de la Asociación Civil Gente del Petróleo y del sindicato UNAPETROL. Caracas, 25 de Agosto de 2018
 

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PUBLICADO: 28 de agosto de 2018
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