El Mundo de la Energía
Viernes 14 Diciembre 2018 12:01:57 AM

Ex presidentes de Cámara Petrolera de Venezuela recomiendan incorporación del sector privado para frenar caída de producción

Cortesía @grupoorinoco

Dos ex presidentes de la Cámara Petrolera Venezolana como Miguel Bocco y Luis Eduardo Paul, fundadores de dos de las más importantes compañías de ingeniería para el sector de los hidrocarburos del país como Vepica y Otepi se pronunciaron a favor de la necesaria y urgente participación del sector privado nacional y extranjero con el fin de frenar la caída en la producción de petróleo.
Ambos ex líderes de la CPV coincidieron en el foro "Recuperación del sector Hidrocarburos en la Venezuela Postpetrolera", organizado por el Grupo Orinoco y el Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA, donde hicieron mención a momentos relevantes que ha tenido ese gremio en la historia petrolera del país. Por un lado Bocco resaltó la buena gerencia y al papel que tuvieron las empresas de servicios en la industria a partir de enero de 1976 cuando se concretó la nacionalización petrolera, mientras que Paul hizo un resumen del proceso de apertura petrolera que se dio en los años 90 de cara a la actual coyuntura. 

“La industria ha caído en sus peores niveles productivos en toda su historia. La inseguridad que se presenta en todas las áreas es sorprendente, tanto desde el punto ambiental como físico y operacional. Por primera vez en su historia Pdvsa es una empresa insolvente que no es capaz de atender sus compromisos tanto externos como locales sin la ayuda del Banco Central de Venezuela”, dijo Paul

Indicó que además de la incorporación del sector privado nacional y extranjero en la cadena productiva de la industria, se requiere la creación de una Agencia Nacional de Hidrocarburos que tendrá a su cargo implantar las reglas y los incentivos para traer el capital y la tecnología necesarios. Organismos de este tipo ya han tenido éxitos en Colombia, México, Brasil y Noruega.
El expresidente de la Cámara Petrolera explicó que existe una referencia previa de participación del sector privado en la industria como fue la apertura petrolera de 1992-2004 y que fue muy exitosa. “En menos de 10 años se incorporaron más de un millón de barriles diarios de producción adicional y hubo inversiones de 26.000 millones de dólares, a través de varios mecanismos de contratación del sector privado”.
Los convenios operativos (en total fueron 32)  que se firmaron entre Pdvsa y las empresas privadas, entre ellas 10 compañías venezolanas. Las petroleras se hacían cargo de un área marginal o de poca producción.
Los contratos de exploración a riesgo donde se asignaban áreas vírgenes a través de procesos de licitación. De obtenerse un resultado favorable, Pdvsa tenía la potestad de participar hasta con un 35% en el capital accionario de la empresa.
Las asociaciones estratégicas que tenían como fin el desarrollo de las áreas de la Faja que se asignaron a 4 empresas mixtas donde participaba Pdvsa hasta con 49% y las compañías tenían como obligación el desarrollo de infraestructura en las áreas donde iban a operar. Además tenían que mejorar el crudo que produjeran a través de unos sistemas de refinación específicos instalados en Jóse, estado Anzoátegui.
La apertura petrolera terminó en 2006 cuando el gobierno decidió que todas las empresas que estaban operativas en los distintos campos tenían que convertirse en empresas mixtas.
Durante la apertura Pdvsa tenía minoría accionaria y ahora tendría un mínimo de 60%, lo que significó la toma del control accionario.
En 1999 se sancionó la Ley de Hidrocarburos gaseosos que era totalmente abierta al sector privado y en 2001 se crea la Ley Orgánica de Hidrocarburos donde se cierra toda actividad privada en la parte petrolera.
Paul Bello señaló que la experiencia de la apertura es replicable si hay el interés en participar. “No tengo la menor duda en que las empresas foráneas van a estar muy interesadas en participar en la medida en que haya reglas claras y condiciones de negocio que sean favorables”, dijo.
También se trata de lograr la participación del sector privado nacional para recuperar la industria petrolera y sea el origen de una nueva capacidad productiva.
El sector privado necesario es el de los suplidores de servicios de sísmica, ingeniería y construcción que fueron pioneros al incorporarse a la nacionalización de la industria. Luego siguieron los fabricantes de bienes de capital y consumibles.
Durante el ciclo que transcurrió desde la nacionalización de la industria hasta el final de la apertura que terminó en 2004, el contenido nacional en los proyectos de inversión llegó a estar en el orden de 60%. “Efectivamente hubo una incorporación del sector privado a la actividad de la industria como suplidor de bienes y servicios”.
Además hubo un grupo de empresas que se incorporaron a prestarle servicios a las operadoras de la apertura (servicios a pozos, operación y mantenimiento de los campos).
El sector privado nacional también participó como socio e inversionista en las rondas de la apertura y estuvo presente en 14 campos, en asociación con empresas extranjeras, de los 43 asignados. Los privados también salieron al exterior y tuvieron éxito en Colombia, Ecuador, Perú y México. Las empresas de servicios (sobre todo las de ingeniería), estuvieron en proyectos petroleros en toda la geografía mundial.
Al respecto, Miguel Bocco, ex presidente de la Cámara Petrolera Venezolana agrega que: “ el personal de la industria petrolera que venía trabajando desde hacía tiempo que fue despedido por el gobierno nacional (unas 20.000 personas preparadas) hizo que se produjera un cambio e ingresaron a Pdvsa unas 150.000 personas para sustituirlas que luego se convirtieron en la fuente de mayores dificultades para terminar los trabajos. Los emigrados empezaron a tener grandes contratos y éxitos en el exterior”.
La fórmula para la incorporación rápida del sector privado es a través de un modelo de negocio descentralizado y no como es actualmente donde Pdvsa toma todas las decisiones.
Para garantizar resultados a corto y mediano plazo y revertir la crítica situación de la industria petrolera nacional, los ex presidentes de la Cámara Petrolera Venezolana recomiendan:
Hacer una ronda de licitación para incorporar a las empresas privadas en campos inactivos o de baja producción que tengan un potencial de crecimiento.
Tercerizar  el mayor número de servicios que puedan apoyar a la industria petrolera en el menor tiempo posible.
Restablecer los servicios lacustres del Lago de Maracaibo y recuperar las empresas de servicios del Zulia.
Recuperar la infraestructura asociada al manejo de gas natural y a las plantas de extracción de gas (sistemas de compresión, inyección).
Finalmente como puntos clave para el éxito de la participación privada en la recuperación de la industria petrolera nacional se sugiere: el levantamiento de los controles (apertura económica en el país), una moneda estable y no sobrevaluada, el desarrollo de fuentes de financiamiento, planes de inversión realistas y fomentar incentivos para fomentar las alianzas entre empresas nacionales y mixtas para el intercambio de conocimientos y tecnología.

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PUBLICADO: 29 de noviembre de 2018
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