El Mundo de la Energía
Miércoles 14 Abril 2021 06:15:12 AM

María Fernanda Suárez: Reservas de gas de Colombia cayeron dramáticamente en 5 años

La crisis energética ocurrida en Texas fue avaluado por expertos en un foro organizado por la Asociación Colombiana del Petróleo (Foto ACP)

La ex ministra de Minas y Energía de Colombia, María Fernanda Suárez, aseguró que las reservas de gas del país cayeron de manera dramática en los últimos años. “Las (reservas) de petróleo se han mantenido estables por los últimos 6 años,  la tasa de reemplazo más o menos ha sido del 100% y eso nos da cierta tranquilidad, mientras que en el caso del gas hace 5 años que estábamos con reservas para 15 años y hoy estamos por debajo de 10 años”.
En ese sentido, añadió la ex ministra Suárez, en el marco del Conversatorio “Crisis de energía en Texas: lecciones para Colombia”,  que se debía hacerse más énfasis en el desarrollo de producción de gas y no depender de las regasificadoras, sino que sean elementos de confiabilidad, y que el gas necesario para el consumo, el transporte y la electricidad provenga de gas propio.
La Asociación Colombiana del Petróleo, organizó dicho conversatorio, moderado por su presidente Francisco José Lloreda, para analizar cómo el estado de Texas pasó de ser el mayor productor de Petróleo con 4,8 millones de barriles diarios, gas y de energía en los Estados Unidos a ser un lugar en crisis con 1,7 millones de barriles diarios, tras el paso de dos tormentas invernales que dejaron fuera de servicio las instalaciones de gas natural, carbón, eólicas y nucleares de Texas congeladas por bajas temperaturas: lo que se tradujo en cortes de energía, escasez de agua, alimentos y condiciones climáticas peligrosas, así como pérdidas de vidas y pérdidas materiales estimadas actualmente en 19.000  millones de dólares. Discusión que tiene sentido para Colombia ahora que está definiendo su modelo energético a futuro.
Suárez señalaba que Texas tenía dos características que si bien le habían traído ventajas en tiempos de normalidad, en medio de la crisis habían sido un obstáculo para superar la crisis:
Una de ellas es que Texas tiene una red independiente que no está conectada a las dos principales redes nacionales que alimentan a  Estados Unidos, lo que impidió importar energía de respaldo. La segunda característica es que el precio de la electricidad no estaba regulado sino se basaba en la libre competencia y el libre mercado, lo que hizo que en tiempos normales los habitantes de Texas pagaran las tarifas más bajas del país pero en tiempos de crisis el precio del servicio se dispara en más del 10.000%.
Destaca María Fernanda que si bien la matriz de generación eléctrica en Texas era diversificada (50% provenía del gas, 30% del viento, nuclear, solar y carbono), quien administra  que en este caso es el Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (Ercot) no fue capaz de prever en sus peores escenarios lo que realmente pasó: al bajo viento y  turbinas congeladas, fallas de plantas nucleares y de carbono, se sumaron las fallas en el sistema de gas, que al ser el responsable del 50% de la generación eléctrica fue determinante para llegar  a la situación de racionamiento que hubo.
“Lo que falló en Texas fue la adaptación”, es decir las medidas para reducir la vulnerabilidad ante los efectos derivados del cambio climático” señaló Suárez quien añade que no es que no existiera la tecnología para evitar congelamiento de los sistemas sino que en climas como le de Texas no se contempló que pudiera necesitarse nunca y por eso, no estaban disponibles. “Las estadísticas no son un buen reflejo de lo que puede ser el futuro en un tiempo de cambio climático”.
Por su parte, destacaba el otro conferencista de este panel, Bernardo Vargas Gibsone, Presidente de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA), que lo sucedido en Texas no fue problema de líneas. “Allí las líneas funcionaron bien. El problema  es que no había líneas suficientes para interconectar a Texas ni con México ni  con los estados del este, y además las líneas son de corriente continua que evitan que los problemas vecinos te afecten a ti pero no permiten trasmitir de una  manera resiliente en casos como este”.
Por otra parte, añade Vargas que “Aircof fue muy criticada pero no porque no intervino bien el momento del frio, sino porque en la historia reciente luego de un evento similar en el 2011 no realizó el seguimiento necesario, creo yo,  para garantizar que la red y los generadores tuvieran mayor robustez para enfrentar” situaciones como las que se presentaron. Aquí no hubo apagón lo que pasa es que Aircof al ver que la frecuencia del sistema estaba bajo debió racionar para evitar que todo el sistema colapsara.
Considera Vargas que “el evento eléctrico por sí mismo no fue lo más grave en Texas sino el efecto cascada que derivó en que muchas casas no pudieran acceder al agua potable, los precios del gas se multiplicaron más de 1.000 veces, volviendo inviable la importación posible de gas líquido de los estados al este de Texas y eso generó disrupciones gigantescas en el mercado: plantas sin combustible,  plantas eólicas por fuera, plantas de carbono operando por debajo de su capacidad y plantas nucleares fuera de servicio por el tema del agua.

Lecciones aprendidas para Colombia
La ex ministra resume en 4 puntos las enseñanzas que le deja a Colombia este evento eléctrico sucedido en Texas:
1. Hay que mantener una matriz diversificada. “Yo creo que la capacidad de recuperación está dada por eso”.
2. Debe haber un correcto balance entre regulación y sector privado y libre mercado.
“En la gestión integral de cambio climático tenemos que trabajar de una manera más colaborativa y cooperativa entre sector privado y sector público y creo que el plan integral de cambio climático, específicamente en el sector de Minas y Energía tiene una gran oportunidad que lo revisemos  entre todos para el capítulo de adaptación, que es el gran llamado que nos hace la crisis de Texas”.
3. Hay muchas cosas por hacer tanto en la infraestructura eléctrica como en la infraestructura del downstream y del upstream tanto de petróleo como de gas.
Mientras que el presidente de ISA señala que Colombia debe fijarse en:
1. No se debe dar por hecho la seguridad eléctrica. Hay que estar atentos a ver cómo se puede mejorar el sistema y dónde puede fallar. No olvidar los llamados Cisnes negros, eventos de muy poca probabilidad de ocurrencia pero de muy alto impacto, que deben tomarse en cuenta a la hora de una planeación.
2. La confiabilidad debe ser la prioridad  máxima, sobre todo en un escenario de transición energética, en donde los flujos de energía son multidireccional y se usan fuentes renovables que son variables.
3. Incorporar más líneas de trasmisión y de la mano del planificador identificar cuáles son los elementos de riesgo para que estas infraestructuras se hagan (Tema ambientales, temas de comunidades, temas prediales) y que el planeador entienda esto y ayude a trabajar para que el cumplimiento de las metas de infraestructura se logre.
4. Interconexiones internacionales: Los planeadores deben entender que en mundo de renovables la interconexión es fundamental. “Nosotros estamos en lo de la interconexión de Colombia con Panamá, la interconexión con Ecuador ha funcionado muy bien. Por razones obvias la interconexión con Venezuela en estos momentos no es factible”.
5. La innovación: incorporar más la tecnología,  digitalización, usar los datos para entender las redes y los esquemas de un sistema eléctricos y poder prever las fallas antes de que ocurran.
6. Es necesario invertir en redes, y seguir por el camino de la descarbonización en fuentes renovables no convencionales para tener una matriz más diversa, más resiliente.
7. Se debe planificar el racionamiento, para saber cómo hacerlo si llegara a ser necesario aplicarlo, pues cuando la planificación se hace en el mismo momento de un evento siempre salen perjudicados los más vulnerables.
8. No olvidar al consumidor  que se va volver prosumidor, es decir que va a comenzar a producir la energía que va a consumir, generando sistema que apoyan cada vez más una matriz más limpia.
Por su parte, el Presidente de la ACP señalaba que “La confiabilidad es fundamental,  y la confiabilidad cuesta y hay que pagarla independientemente de cual se la combinación que queramos  tanto en fuentes como en mecanismos de acceso a la misma”. Y como colofón añadía que  Colombia debe buscar la autosuficiencia en Petróleo y Gas.
 

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PUBLICADO: 05 de marzo de 2021
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