Sábado 21 de Octubre de 2017

La OPEP es ya un dinosaurio

El recorte de producción acordado en la OPEP y otros no productores suma 1,8 millones de barriles al día (Foto OPEP)

Por Alvaro Ríos Roca,ex Ministro de Hidrocarburos de Bolivia y actual Socio Director de Gas Energy Latín América

En Diciembre de 2016, con el objetivo de estabilizar los precios petróleo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó reducir su oferta y recortar producción en 1,2 millones de barriles por día (b/d). Arabia Saudita tomó una reducción de 486.000 b/d, Irak 210.000 b/d, Emiratos Árabes Unidos 139.000 b/d, Kuwait 131.000 b/d, Venezuela 95.000 b/d  y  así otros países hasta llegar al total de volumen acordado. Libia, Nigeria, Irán e Indonesia, países miembros de la OPEP, quedaron fuera del esquema de recortes por considerarse casos especiales.

A este pacto (supuestamente), se sumaron además varios países no miembros de la OPEP como Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, y Omán, entre otros, para sumar otros 600.000 b/d y lograr un recorte total de 1,8 millones de barriles diarios. El acuerdo fue pactado para entrar en vigor en enero de 2017 con una duración de seis meses hasta junio de 2017.

Cabe resaltar que los elevados precios de petróleo, que  por casi una década (2004 a 2014), se mantuvieron en promedio en 80 dólares por barril, posibilitaron notables avances tecnológicos y que otras fuentes fósiles y nuevas fuentes de energía se tornasen competitivas. Entre ellas, las renovables no convencionales (solar y eólica) en Europa, descubrimientos en aguas profundas y ultra profundas como el presal en Brasil y el shale (romper la roca) para producir petróleo y gas natural a partir de lutitas en Estados Unidos.

Con precios elevados, solo el shale permitió subir la producción de USA de 5,4 millones a  8,7 millones de b/d el 2014 (15% anual). Este incremento, sumado a otra nueva producción como costa afuera, tuvo muy fuerte impacto en la balanza oferta demanda mundial de petróleo y mandó los precios hasta llegar a un piso de 26 dólares por barril en febrero de 2016.

En enero de 2017, cuando entró en efecto el acuerdo de reducción de precios de la OPEP el precio del petróleo WTI oscilaba entre 52 y 54 dólares por barril y se esperaba que el recorte elevara los precios substancialmente. Lo contrario ha ocurrido y los precios del petróleo WTI han disminuido a finales de mayo entre 47 y 50 dólares por barril. La pregunta del millón es: ¿qué pasó y por qué el recorte de la OPEP y de algunos países no OPEP no funcionó? Lo cierto es que la OPEP se alista a alargar el recorte por otros 9 meses adicionales a partir de junio de 2017. ¿No estarán nada más cediendo producción y sus medidas ya no tienen el impacto del pasado?

Hay varios factores como nivel de inventarios, estacionalidad y otros que pueden sumarse para que la medida no haya tenido impacto deseado en los precios. Pero creemos que son otros los factores fundamentales. Primero, que los mayoría de los países de la OPEP dependen de sus exportaciones petroleras para mantener sus economías y puede que no hayan cumplido con sus cuotas a cabalidad. Basta analizar el caso de Venezuela, que clama por exportaciones para no entrar en default y tendría que estar cediendo cerca de 5 millones de dólares diarios si cumple su cuota.

Segundo y más importante es el concepto de productor marginal (swing producer) que han asumido los cientos de productores de shale oil y shale gas en Estados Unidos. El fuerte desplome de precios hizo tambalear y retroceder al shale. Las plataformas activas en Estados Unidos bajaron de 1.860 el 2014 a 508 en 2016. Las plataformas activas están ahora alrededor de 900 y la producción de petróleo en Estados Unidos ha tomado un punto de inflexión y se recupera rápidamente. En mayo del 2017 llegó a 9,4 millones de b/d de 8.4 millones en julio de 2016.

Ciertas áreas muy productivas (sweetspots) como la formación Permian al oeste del estado de Texas, se reporta que pueden producir ya competitivamente con precios entre 30 y 40 dólares por barril. Los costos de perforación por pozo continúan bajando y se reportan costos de menos de 5 millones de dólares. La infraestructura de transporte continua desarrollándose y haciendo toda la actividad mucho más eficiente y competitiva.

Estado Unidos ahora no solo se convertirá en un sólido exportador de GNL al mundo, sino que también exporta y continuará exportando grandes cantidades de gasolina, GLP y muchos otros productos derivados del petróleo, productos petroquímicos y ahora hasta etano en forma líquida a la India y otros países para hacer polietileno. Un verdadero y masivo exportador de energía y derivados al mundo.

La OPEP ante este nuevo escenario creemos que es cosa del pasado. O como dijo un expositor muy recientemente en un congreso: La OPEP es ya un dinosaurio.