Miércoles 23 de Agosto de 2017

Eulogio Del Pino: Fue un error lo que se hizo con empresas del lago de Maracaibo

El ministro Eulogio Del Pino durante su discurso en la XXXVIII Asamblea de la Cámara Petrolera de Venezuela (Foto PDVSA)

Las palabras del ministro de Petróleo, Eulogio Del Pino, en la 38va Asamblea de la Cámara Petrolera de Venezuela marcaron un viraje de 180 grados en la relación de la empresa estatal y el sector privado de ese país que opera en el área de los hidrocarburos: hubo un rectificación al reconocer que fue un error las estatizaciones que se hicieron en 2009 a empresas de servicios de la costa oriental del lago de Maracaibo, reconocimiento que se ganó aplausos entre representantes de ese gremio.

En ese encuentro, el funcionario también confirmó que se encuentran adelantadas las negociaciones para el refinanciamiento del bono de Petróleos de Venezuela (PDVSA) que vence en 2017, negó los pronósticos de una caída de la producción de 500.000 barriles diarios como han señalado firmas consultoras energéticas y bancas de inversión; y declaró sobre la venta de divisas de la estatal al Banco Central de Venezuela a las tasas DIPRO y DICOM.

“Debemos ir a nuevo modelo con mayoría del sector privado y eso pasa por un reconocimiento de errores: creo que lo que se hizo en el lago de Maracaibo tuvo muchos errores, debemos reconocerlo y hemos ido a un esquema en el cual a todos aquellos empresarios, que aún quieran continuar, vamos a devolverle sus actividades”, dijo Del Pino. ”En la Faja del Orinoco, tenemos firmados acuerdos con 20 empresas mixtas con una modalidad que rige esta nueva estrategia que estamos llevando adelante porque son compañías en la cual la parte privada tiene 80% y PDVSA 20%. ¿Qué significa ese 20%? Primero, permite una lista prioritaria de pagos; y segundo, le da seguridad desde el punto de vista de impuestos y permisología. Nuestra participación accionaria es para dar confianza”, enfatizó.

En principio esta propuesta se refiere sólo a empresas de servicios contratadas por PDVSA o sus socios, sin que ello implique que este esquema sea adoptado por las empresas mixtas. No obstante, se trata de un modelo que no está descartado o al menos se intente elevar la participación accionaria del privado o extranjero dentro de lo que permite la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la Constitución, a menos que haya reformas.

Una característica del discurso de Del Pino fue tener un mensaje reiterativo -casi como un “leit motiv”- al exhortar a los empresarios venezolanos a emular el esquema accionario que se tiene la empresa VHICOA, como parte de una sociedad entre Industrias Van Damme, del empresario Luis Van Dam, y Pdvsa. “Yo quisiera que el modelo VHICOA lo clonemos”, indicó.

Vencimiento de bonos

En lo que respecta a los pasivos de PDVSA, señaló la intención de convertir la deuda comercial con proveedores en deuda financiera con el fin de que las empresas contratistas puedan negociar esos títulos, pero no dejó de cuestionar los obstáculos que afronta para resolver ese problema. “Cuán difícil es manejar una situación como esta, cuando desde adentro empiezan a lanzar torpedos contra cualquier iniciativa”, indicó el ministro sin especificar detalles sobre quiénes serían los autores de esos “torpedos”.

Al referirse específicamente a la deuda financiera de PDVSA, Del Pino confirmó que las negociaciones están adelantadas para refinanciar los bonos con vencimiento en 2017, lo que implica que la estatal honrará sus obligaciones que tiene pendiente para el segundo semestre de 2016. “Tenemos montado un plan que será anunciado próximamente de intercambio de nuestra deuda, que tiene un peso muy fuerte en 2016 y 2017. Lo que resta de este año, solamente, tenemos vencimiento de 3.500 millones de dólares”, dijo Del Pino. “Ese programa ya fue anunciado por un grupo que no estaba autorizado, pero apenas se comenzó a difundir en la prensa, estamos viendo que bajó el riesgo país. Cada vez que pagamos, el riesgo país aumenta; en cambio, ahora baja cuando se habla de refinanciar y esa parece que es la estrategia correcta para bajar el riesgo país”, indicó.

A la salida del encuentro con la directiva de la Cámara Petrolera, el ministro declaró: “Tenemos el vencimiento de 2.000 millones de dólares el año que viene y está muy fácil ofrecer un canje por ese bono, ese es un punto que se ha sometido a mucha especulación porque salió gente no autorizada por nosotros a decir que estamos reuniéndonos con los tenedores de bonos. En el momento adecuado vamos a anunciar oficialmente, lo voy a anunciar yo, cuál es el plan que estamos ofreciendo a los tenedores de bonos que consideramos atractivo”.

Producción y venta de divisas al BCV

Otro aspecto abordado por Del Pino está referido a la venta de divisas al Banco Central por parte de PDVSA, los objetivos de producción este año y su temor por una debilidad en el mercado petrolero. “Las divisas que se venden a la tasa del DICOM es porque ese fue el mecanismo que se le ofreció a las empresas mixtas, para aquellas que han otorgado financiamiento, con el fin de que tengan unos costos más bajos”, explicó Del Pino. En cuanto a la oferta que se le hace al Banco Central, de acuerdo a los dos tipos de cambio que existen legalmente en  Venezuela, respondió: “Al mes estamos vendiendo al DICOM alrededor de unos 200 millones a 250 millones de dólares y a DIPRO oscila entre 500 millones y 600 millones de dólares".

Con respecto al volumen de producción, aseguró que en la actualidad está en 2,8 millones de barriles por día. “En este momento estamos en plan de sostenimiento de producción. La caída de 220.000 barriles diarios fue coyuntural debido a los problemas eléctricos y a una situación que tuvimos con uno de los mejoradores pero esa situación fue superada”, puntualizó.

Sobre el mercado petrolero, Del Pino no vislumbra que el precio del crudo repunte y más bien indicó que el mejor escenario está en que se mantenga en los actuales niveles. Insistió en su tesis sobre la necesidad de un precio de equilibrio y en que haya un acuerdo entre países productores, tanto miembros de la OPEP como independientes, para lograr un repunte que reactive varios proyectos de exploración y producción. “Más de 300.000 millones de dólares en inversiones en los dos últimos años han sido diferidos porque pocos países, entre ellos Venezuela, pueden llevar adelante planes para desarrollar yacimientos con precios de 35 o 40 dólares por barriles”, aseguró.