Lunes 23 de Octubre de 2017

El fracking vivito y coleando

La producción de petróleo en Estados Unidos ha tomado un punto de inflexión y en marzo del 2017 llego a 9,1millones de barriles diarios

Por Alvaro Ríos Roca, Director de Gas Energy Latin America y Drillinginfo y Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia

Los elevados precios de petróleo, que  por casi una década (de 2004 a 2014), se mantuvieron en promedio en 80 dólares por barri, posibilitaron notables avances tecnológicos y que se tornen competitivas nuevas fuentes de energía. Entre ellas, las renovables no convencionales (solar y eólica) en Europa y el fracking (romper la roca) para producir petróleo y gas natural a partir de lutitas (shales) en Estados Unidos.

En esa década y gracias al fracking, la producción de gas natural en Estados aumentó de 50,8 billones a 70,5 billones de pies cúbicos día, equivalente a un ascenso de 4% anual y continua en ascenso. De ser un importador neto, Estados Unidos pasó a ser exportador, causando un trastorno profundo en la industria del gas natural y del GNL (gas natural licuado) a nivel global. Las exportaciones en 2016 promediaron 512millones de pies cúbicos diarios y con las plantas en construcción de GNL llegará a ser el mayor proveedor de GNL del planeta en 2021, con capacidad de exportación de 9,2 billones de pies cúbicos al dáa, es decir, 11 veces el máximo del contrato Bolivia - Brasil. Los precios de exportación de gas natural de Estados Unidos, bajo el nuevo modelo, ya no se vinculan al petróleo y el referente es el Henry Hub.

En cuanto al petróleo, el fracking permitió subir la producción de Estados Unidos de 5,4 millones a 8,7 millones de barriles diarios, entre 2010 y 2014, equivalente a 15% anual, todo atribuible al fracking. Lo anterior tuvo muy fuerte impacto en la balanza oferta-demanda mundial de petróleo y mandar los precios hacia la baja. Entre 2015 y febrero de 2017, el promedio de precios fue de 48 dólares por barril, llegando a un piso de 26 dólares en febrero de 2016. Arabia Saudita y algunos otros países de la OPEP entre 2014 y 2016 aumentaron producción para compensar sus economías y hacer retroceder el fracking. No funcionó.

El fuerte desplome de precios hizo tambalear y retroceder al fracking. Las plataformas activas en Estados Unidos, de petróleo y gas natural, el 2014 eran de 1.860 unidades y el 2016 llegaron a 508. La producción de petróleo en USA bajo de 8,7 millones a 8,4 millones de barriles diarios, y todo indicaba que seguiría en descenso. Quiebras, fusiones y adquisiciones de empresas operadoras y de servicio tuvieron lugar y la señal era que el fracking era cosa del pasado.

Las economías dependientes de los hidrocarburos (como los miembros de la OPEP), comenzaron a sentir el impacto de los bajos precios y vino el pacto de reducción de producción por 1,8 millones de barriles al día en noviembre de 2016 para posibilitar subir precios. No solo debido a esta causa, sino también a  otros factores, los precios treparon hasta el nivel actual promedio de 50 dólares por barril.

Para sorpresa de muchos, la industria del fracking en Estados Unidos se ha tornado extremadamente eficiente y ha tomado como desafío el nuevo escenario de precios de 40 a 60  dólares por barril para el petróleo y de 2 a 3 dólares por millón de BTU para gas natural. En mayo de 2016 las plataformas activas en Estados Unidos estaban en su punto más bajo en 413 y a la fecha se duplicaron a 807. La producción de petróleo en Estados Unidos ha tomado un punto de inflexión y en marzo del 2017 llego a 9.1millones de barriles diarios. La producción de gas natural sigue subiendo y se sitúa en promedio en 75,6 billones de pies cúbicos diarios este 2017.

Ciertas áreas muy productivas (sweetspots) en la prolija formación de Permian en el oeste de Texas, se reporta que solo necesitan de 30 dólares por barril para cubrir todos los costos y generar rentabilidad de 20%. En lossweetspots de la formación Eagle Ford se señala que con 40 dólares por barril se puede recuperar todos los costos y generar rentabilidad de 30%. Los costos de perforación por pozo han bajado de 8 millones a 5 millones de dólares en dos a tres años con perforación de pozos múltiples a partir de una plataforma, micro sísmica y perforación dirigida.

Las eficiencias en el fracking están también siendo trasladadas a otros países y en especial a Argentina. En este país, en la también prolija formación Vaca Muerta, los costos de perforación por pozo se indica que han bajado de 15 millones a 8 millones de dólares. Los acuerdos recientes llegados con los sindicatos de trabajadores para reducir cargas laborales y el escenario de precios planteado de 7,5 dólares por millón de BTU para 2018, 7 dólares  para 2019, 6,5 dólares para 2020 y 6 dólares para 2021 y de ahí desregularlos, están comprometiendo inversiones muy fuertes de varias empresas con pozos piloto para producir principalmente más gas natural. Sin embargo, en Argentina, los intentos pueden quedar en solo eso.

La industria del fracking sigue vivita y coleando y seguirá bajando costos al impulso de fuertes desarrollos tecnológicos y puede competir con nueva producción costa afuera y también costa adentro.