Sábado 21 de Octubre de 2017

El enorme aporte de los private equity al shale oil en sólo 3 meses: US$ 19.800 millones

"Las propias cifras del Departamento de Energía de Estados Unidos indican un repunte de la producción en el primer trimestre de 2017"

Por Moris Beracha, experto financiero especializado en private equity

La decisión de la OPEP y Rusia de recortar la producción petrolera del mundo en alrededor de 1.800.000 barriles diarios para que los precios del crudo repuntaran a 60 o 70 dólares por barril no se ha logrado, sino que tampoco hay certeza para los grandes bancos de apoyar proyectos de expansión de producción ahora cuando se dice que ese recorte se extenderá más allá de 2017.

En cambio, la historia es distinta para los proyectos de shale oil en Estados Unidos, que con los actuales precios, han empezado a repuntar su producción en el primer trimestre del año y encima han logrado levantar en sólo tres meses 19.800 millones de dólares en inversión a punta de private equity, según revelan las cifras de Preqin, una firma de inteligencia dedicada a la recolección de datos en los negocios vinculados con commodities. Disculpen la inmodestia de citarnos, pero en un artículo anterior que publicamos sobre esta materia a principios de año, ya habíamos señalado que todos los pronósticos apuntaban a una recuperación y a mayores desembolsos de los private equity para este sector.

Una nota publicada por la agencia Reuters nos hablaba como durante el primer trimestre de 2016 muchos productores de shale oil se declaraban en bancarrota y doce meses más tarde casi que resurgen como el Ave Fénix porque se han hecho más competitivos para asumir los costos a un precio más bajo y en encima consiguen financiamiento rápido que en la banca es imposible.

“El sector del shale se ha hecho atractivo a los inversionistas no porque los precios del petróleo ha repuntado sino porque los productores han logrado reducción de costos sorprendentes, reduciendo a la mitad el costo de bombeo por cada barril en los últimos dos años; y porque el exceso de oferta disparará la demanda”, indica la nota publicada a mediados de abril.

No sólo estamos viendo una industria que pone a la tecnología en beneficio de la competitividad sino un esquema de financiamiento expedito como el de los private equity, que sabe responder con rapidez a los cambios radicales que se están dando en la industria  de la principal fuente energética  mundial.

Cuando Arabia Saudita a mediados de 2014 se dio a la tarea de aumentar producción de una manera acelerada y con un bombeo sin precedentes, casi que se auguró el fin del shale oil en Estados Unidos, pero eso no ocurrió. Es verdad que muchas de esas medianas y pequeñas compañías que están en Texas, Dakota del Norte u Oklahoma se las vieron con problemas, pero hicieron sus ajustes y pese a los problemas financieros que afrontaron no se les cerró la posibilidad de obtener dinero gracias a los private equity. Es decir, estos fondos de capital no operaron igual que hace la banca y se entendió que la tempestad no iba a ser eterna, al tiempo que hubo la percepción que la capacidad de reajustarse iba a ser rápida como efectivamente ocurrió.

¿Qué estamos viendo ahora? Las propias cifras del Departamento de Energía de Estados Unidos indican un repunte de la producción en el primer trimestre de 2017.  La producción total nuevamente está sobre los 9 millones de barriles-día, un crecimiento de alrededor de 200.000 barriles entre diciembre del año pasado y marzo de este año.

Si nos vamos a las cifras regionales vemos que la producción de Texas están en ascenso continuo para colocarse sobre 3 millones 300 mil barriles-día, mientras que la de Dakota del Norte nuevamente volvió a cruzar la barrera del millón de barriles-día, e igual está ocurriendo con Oklahoma, aunque no con el mismo dinamismo de las otras dos regiones.

En cambio, los países de la OPEP tienen su producción estancada o en declive y el acceso al financiamiento está limitado –por ser benévolo- o sencillamente cerrado dependiendo del país productor.                  

En definitiva, el negocio de los hidrocarburos cambió y lo estamos viendo con dos realidades contrastantes o paradójicas pero también nos damos cuenta que igual ocurre con el negocio financiero: una banca tradicional temerosa para emprendimientos o innovaciones versus unos private equity, fondos de cobertura y bancas de inversión  en línea con nuevos modelos.

Este artículo fue publicado por primera vez en el portal de Internet del empresario Moris Beracha:  http://morisberacha.com/enorme-aporte-los-private-equity-al-shale-oil-solo-3-meses-19-800-millones/