Miércoles 22 de Noviembre de 2017

Aumenta hurto de petróleo en oleoductos de Colombia para elaboración de cocaína

Lloreda: "“Este es un recurso que cuando se extrae y se hurta el crudo, alrededor de 60% o 70% se termina arrojando o derramando perjudicando los ecosistemas "

El presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana del Petróleo, Francisco Lloreda, al presentar las conclusiones del III Congreso de esa organización advirtió sobre los problemas de inseguridad que afronta el sector de hidrocarburos de ese país, el cual ya no está vinculado a los ataques de la guerrilla sino por el uso de crudo y combustibles para la elaboración de drogas ilegales.

“Es delicado el hurto de crudo que se destina a producir cocaína, con un agravante perverso: mientras más cultivos de coca hay más petróleo se roban y mientras más crudo roban, más se incentivan los cultivos ilícitos”, dijo Lloreda al leer el documento “Trabajando juntos por un futuro mejor” que recoge los planteamientos de la ACP al gobierno de Juan Manuel Santos.

El representante de este gremio durante la conferencia posterior a la lectura del documento explicó que la asociación siempre ha hecho este planteamiento porque se trata de uno de los problemas que afronta la industria de hidrocarburos en Colombia.  

“El hurto de crudo se da a través de válvulas ilícitas y lo que ha ocurrido es que esta situación se ha  incrementado porque antes estaba focalizado en uno de los sistemas de oleoductos como es el Trasandino, que comunica desde el Putumayo hasta Tumaco, pero hoy día lo estamos encontrando en otros sistemas”, indicó Lloreda. “Este es un recurso que cuando se extrae y se hurta el crudo, alrededor de 60% o 70% se termina arrojando o derramando perjudicando los ecosistemas y el restante 30% o 40% se destina a un proceso artesanal de refinación para la producción de cocaína. Hay otra que es un crudo mal refinado que termina en carro tanques que llegan a estaciones de servicio”, añadió.

El otro problema vinculado a la seguridad de infraestructura está vinculado con los ataques terroristas que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha cometido contra instalaciones petroleras, principalmente en el oleoducto Caño Limón-Coveñas, que durante este año suman 45 y eso ha ocasionado que esta instalación haya estado suspendido por 135 días.

Pérdidas para Ecopetrol

A mediados de año, una nota publicada por el diario El Tiempo de Bogotá reseña datos suministrado por Ecopetrol en el cual se indica que esta empresa suma hurtos por un volumen de 875.000 barriles que arrojan pérdidas por el orden de 32.000 millones de pesos, equivalentes a 12 millones de dólares en 830 conductos hechos en los oleoductos Trasandino y Caño Limón Coveñas.

“Entre las bandas que desangran a las petroleras se han detectado empresas falsas. José Julián Tadeo Jaramillo, conocido como el ‘capo de capos’ en el hurto de crudo, era uno de los hombres más buscados en Colombia por ese delito. Tenía bajo su mando a 25 personas que subcontrataban a otros delincuentes para que extrajeran a través ese mecanismo el petróleo que Ecopetrol transportaba por el Magdalena Medio”, indica la nota del diario El Tiempo publicada en su edición del 11 de junio de este año. http://www.eltiempo.com/justicia/delitos/perdidas-de-ecopetrol-por-hurto...

Indica la nota que “el desangre de Ecopetrol también tiene como protagonistas a las redes del narcotráfico”, que ha requerido acciones conjuntas entre la Policía, Fiscalía y la estatal petrolera en dos zonas del territorio colombiano: Catatumbo, en DepartamentoNorte de Santander, y Tumaco, en la región de Nariño.