Viernes 23 de Junio de 2017

Argentina ve en YPF una salida a sus problemas económicos

La expropiación de YPF, filial de la española Repsol, le da un nuevo vuelco a la inestable política petrolera en Argentina. El gobierno argumenta que la decisión contribuirá al aumento de la producción, mientras la comunidad internacional afirma que esto es sólo un parche para cubrir los problemas financieros de la nación.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) nació en 1922 y fue privatizada durante el gobierno de Carlos Menem. El proceso terminó en 1999, cuando Repsol le compró al Estado y en oferta pública 57,4% de las acciones. En 2007, el entonces presidente Néstor Kirchner apoyó al grupo privado Petersen para que adquiriera acciones en la compañía (25,4%).

La actitud del difunto mandatario contrasta con la de su viuda, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien en medio de un ambiente nacionalista, y haciendo referencia a los presuntos deseos de su esposo, introdujo una ley para expropiar la empresa.

La líder asume así la titánica responsabilidad de mantener YPF a flote (sin la tecnología y el personal experto) y al mismo tiempo creando una brecha entre la nación austral y España, el principal inversor internacional en Argentina.

Vaca Muerta

Ante el desfavorecedor panorama, se han generado cuestionamientos sobre los motivos reales de la expropiación.

Antonio Brufau, presidente de Repsol, declaró que la medida responde a la necesidad del Ejecutivo argentino de obtener dinero para sostener su programa de Gobierno populista.

"El país tiene una crisis con niveles de inflación superiores a los que declara, de transporte, y crisis cambiara arbitraria que ha llevado a que la economía argentina no sea competitiva", explicó el empresario.

La crisis entre Repsol y el Gobierno comenzó en 2011, cuando YPF anunció el descubrimiento del mayor yacimiento petrolero de Argentina en la región de Vaca Muerta. Tras el acontecimiento, Fernández de Kirchner presionó a la compañía para que aumentara sus inversiones y producción. Luego de varios meses de conflicto se anunció la expropiación.

Según Fernández de Kirchner, la decisión se debe a que la "política predatoria ejecutada por Repsol YPF implicó que por primera vez en 17 años Argentina experimentara un saldo comercial deficitario en materia de combustibles". Pero los detractores afirman que el país no cuenta con los recursos para sacar adelante a la empresa, a la que le auguran un futuro similar al de Aerolíneas Argentinas, que desde su estatización en 2008 enfrenta problemas de servicio y financieros.

Fuente: El Universal