Sábado 21 de Octubre de 2017

¿Por qué escasea la bombona de gas en Venezuela?

Por Antero Alvarado

Me llegó un comunicado de la junta de condominio de mi edificio explicando que nos estamos quedando sin gas. Muchos nos preguntamos cómo es eso posible si somos potencia gasífera.

Pero bueno, si también escasea la luz con la tercera hidroeléctrica del mundo, la gasolina y lubricantes con el complejo refinador más grande del mundo, es normal que en Venezuela escasee el gas.

Antes que nada debo explicar como el gas residencial viene por dos fuentes diferentes.  Para entender mi explicación, imagínese una carnicería. Ahí conseguirá diferentes cortes: lomito, falda, pulpa negra. Todas son carne, pero tienen precio, sabores y usos diferentes. Usted no le pedirá al carnicero usar punta trasera para tener carne molida. Es importante tener eso claro.

Primero, el gas residencial que viene de la red de PDVSA Gas es Metano (C1H4) es decir, es un gas pobre y en estado gaseoso. En algunas ciudades como Maracaibo, o Cabimas en la costa oriental, son las alcaldías que distribuyen ese gas metano. Prometo otro artículo al respecto. Hay excepciones como zonas del oeste de Caracas donde es una empresa privada la que hace la distribución. Como se ve no hay un marco de negocios uniforme.

Segundo, la otra fuente de gas residencial es el Gas licuado de petróleo (GLP), que viene a ser una mezcla de Propano (CH3-H8) junto con otros componentes como el Butano (C4H-10). Este gas en estado líquido es más costoso. El GLP es lo que contiene las bombonas de gas.

El propano tiene otros usos que compiten y agregan más valor como la fabricación de plásticos en la petroquímica. Realmente usar propano para una hornilla es un desperdicio. Es pedirle al carnicero que agarre una punta trasera y haga carne molida. Es por eso que la bombona de gas en cualquier lugar del mundo es costosa. Una bombona de 10 kilogramos puede costar 15 dólares. Pregúnteles a sus amigos o familiares que viven fuera cuánto cuesta.

La bombona de gas GLP o tanque de GLP, como en muchos edificios, viene a ser una opción cuando la red de gas metano no esta construida. En zonas rurales se usa GLP ya que no hay otra opción. En mi edificio hay un tanque de GLP. Pero esa opción debe tener un costo adicional, que en Venezuela no existe.

Hay dos materias primas diferentes y con diferente valor para prender una hornilla con gas: Metano y Propano. El Metano es barato y viene por una red. El Propano es costoso y se almacena en tanque o bombona.

¿Por qué está escaseando en Venezuela?

El propano se extrae del gas rico, es decir, del gas asociado a la producción de petróleo. Si la producción de petróleo disminuye, también lo hará la de gas. En Venezuela hay infraestructura para extraer el gas rico en Lago de Maracaibo y Oriente. Pero en el lago de Maracaibo la producción ha caído tanto que ya no se extrae el gas rico. Hasta el 2008 se extraía el propano en las plantas de LGN del Tablazo. Esas plantas se apagaron al no haber suficiente gas. Hoy en día el propano se debe importar para la petroquímica y para las bombonas. Se paga en dólares y se vende la bombona de 10 kilógramos a 50 Bolívares.  Mientras más se agudice la crisis no se podrá importar propano, subsidiado. Cosa que ya está ocurriendo.

En Oriente, campos del norte de Monagas la producción a caído a la mitad, esto también ha hecho un particular fenómeno que se ha perdido la riqueza del gas, es decir, el gas asociado viene con menos propano.

Otro factor relevante es que todos los líquidos de gas natural le pertenecen a la nación. Es como si usted fuese ganadero y en los mataderos deba entregar el lomito al gobierno. Esto hace más responsable al gobierno de la escasez de propano.

Vemos entonces que el problema viene por declinación de producción en el occidente del país, perdida de riqueza del gas en oriente, monopolio del Estado en los hidrocarburos líquidos, bajísimos precios aun siendo importado. ¿Olvide mencionar que se expropiaron empresas de GLP y que hay un déficit de 2 millones de bombonas?

Soluciones:

Primero hay que dejar que los privados puedan importar propano y devolverles el mercado en el corto plazo, que sean ellos los que vendan bombonas en los supermercados y estaciones de servicio como cualquier país civilizado y sobretodo ellos fijen el precio. Luego, se tendrá que modificar esa ley que obliga a los privados a entregar los líquidos a Pdvsa. Así se podrá crear un verdadero mercado de propano.  Revertir la tendencia de producción en Maracaibo y Oriente no será rápido, eso tomara algunos años. Esas son zonas casi exclusivas de producción de Pdvsa Exploración y Producción. Habrá que buscarle un socio a PDVSA o que el Ministerio de Petróleo le entregue esos campos a un productor que sí pueda hacer las inversiones necesarias y que los proveedores no les de miedo vender y proveerles servicios.

No se puede fijar precios en gacetas cuando la inflación es galopante. Si los costos de energía son bajos, hay despilfarro, no habrá eficiencia energética.

¿Y los pobres en los barrios como harán? Ellos no pueden pagar eso, están acostumbrados a tener esa bombona por 50 bolívares (menos de un dólar para no entrar en detalles). Pues a ellos hay que construirles una red de gas metano y eso ayudará sincerar el uso de propano en la cocinas. Me refiero a crear el marco de negocios para que los privados hagan esa red y darle seguridad de que no los van a expropiar. Esto no es nuevo, esto ha pasado en muchos lugares y ahora nos toca a nosotros hacer esas reformas.

El costo de hacer ahora es mínimo, ya que la gente está pasando trabajo para cocinar. Mucho preferirán pagar un monto fijo mensual por tener gas metano directo y no depender de si viene el camión del gas. El servicio de gas será como un servicio telefónico o de cable. Si no lo pagas, te lo cortan.

En las zonas rurales se puede implementar mecanismos como voucher, en el Perú hay un subsidio de 5 dólares que deja la bombona en 10 dólares si la persona muestra su recibo de electricidad con un consumo menor mensual de 20 kilovatios hora. No necesariamente hay que copiarlo, pero hay maneras de saber quién necesita una bombona y quién no. Tampoco caer en el error de vender a pérdida el producto.

Como se puede ver hay mucho trabajo por delante en temas de gas natural en Venezuela. Lo que ocurre hoy en día era previsible, toca cambiar el modelo de negocios y el gas volverá y en abundancia. Sino, volveremos a cocinar con leña.